Descubriendo los Vinos de Austria: Una Experiencia Inolvidable
Actualizado: hace 1 día

Cuando pensamos en vinos del viejo mundo, solemos elegir Francia, Italia o España. Sin duda, estos países nos ofrecen vinos espectaculares, llenos de tradición e historia. Sin embargo, si seguimos explorando este vasto y encantador mundo, podemos ir un poco más al este de Europa. Paseando por las increíbles autopistas alemanas, llegamos a un país hermoso: Austria. Este país, verde y montañoso, está lleno de belleza natural y obras impresionantes. Austria ofrece mucho más de lo que uno espera y, sorpresa, ¡también producen vinos!
La Producción de Vino en Austria
Austria ocupa el puesto N°17 en el ranking de producción de vino en el mundo, con aproximadamente un 1% del total. (Fuente: Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV)). Cuenta con cerca de 45 mil hectáreas cultivadas, divididas en cuatro zonas principales de producción:
Baja Austria (Niederösterreich)
Burgenland
Estiria (Steiermark)
Viena (Wien)
Sus vinos son reconocidos por su alta calidad, y los blancos son su gran orgullo, representando más del 70% de la producción. Tienen 48 variedades aprobadas para la producción de vino de calidad: 28 blancas y 14 tintas. Las principales variedades blancas son la Grüner Veltliner (32%) y la Riesling. En tintos, destacan la Zweigelt (13%) y la Blaufränkisch. Se estima que hay más de 5 mil productores en todo el país. (Fuente: austrianvineyards.com)
Schloss Gobelsburg: Un Tesoro Vinícola
Podemos hablar mucho sobre Austria, pero en este artículo me centraré en una de las bodegas más antiguas de Europa: Schloss Gobelsburg. Esta bodega tiene evidencias de producción desde 1171, lo que muestra orgullosamente en sus etiquetas. Con 85 hectáreas cultivadas, produce unos 750 mil litros de vino al año. Está ubicada en la subzona de Kamptal (Baja Austria), que significa "el valle bañado por el río Kamp", un afluente del Danubio.
La riqueza de sus suelos permite ofrecer una gran diversidad de vinos y estilos, incluso proviniendo de la misma variedad. Para ellos, el "terroir" es fundamental, ya que define la personalidad del vino. Han estudiado, metro a metro, todas sus colinas y valles desde que los monjes cistercienses llegaron en el siglo XII desde Borgoña, aportando su conocimiento y experiencia.

La bodega es una estructura imponente, situada en la pequeña población de Langenlois. Desde allí, se divisa un hermoso castillo en lo alto de una colina. Un camino empinado nos lleva a la entrada de una pequeña plaza, donde se puede observar la hermosa estructura en su interior. En su parte trasera y subterránea, se esconden los tesoros que brotan de la tierra y de las colinas. Pasear por esta zona es una experiencia religiosa, no solo por los monjes, sino por la paz y belleza que se respira en cada paso.
Tradición y Modernidad en la Elaboración del Vino
"Tradición" no es solo un lema.
Algo que han cuidado a lo largo de tantos años de producción es la cultura de elaboración de vino tradicional. Argumentan que en el mundo hay demasiados vinos modernos y ellos no se toman el vino a la ligera. Implementan mejoras y tecnología, respetando los tiempos y las costumbres. Una hermosa tradición es la celebración y bendición de la vendimia por parte de los sacerdotes de la congregación, junto con todos quienes forman parte de la bodega. Esto reafirma que "tradición" no es solo un lema.

Si hablamos de tradiciones, recordemos el papel protagónico de la Iglesia en la industria del vino en la Edad Media. Esto se debe a la necesidad de cuidar la producción del vino para la misa. Otra de las grandes sorpresas es que elaboran vino de misa blanco. ¿Cuál es la sorpresa? El vino simboliza la sangre de Cristo, y para Schloss Gobelsburg, esta sangre es de color blanco. Este vino está elaborado con Grüner Veltliner.

Otro ejemplo de su interés por mantener la identidad de sus vinos es el uso de grandes barriles de madera de roble de origen estrictamente austriaco. Esto contrasta con el habitual uso de barricas de roble francés o americano. Además, estos grandes toneles se colocan sobre bases con ruedas, lo que permite moverlos de área según la temperatura requerida para cada proceso. Esto elimina el uso de bombas y equipos refrigerados, disminuyendo el consumo de energía eléctrica y el impacto en la huella de carbono, así como el ruido en la bodega.
Un Santuario de Paz
Un santuario de paz que protege el alma del vino.
Cuando llegó el momento de la degustación, estaba más que motivada y emocionada por este recorrido tan especial. ¿Podría ser posible que la misma variedad de uva, sembrada en la misma colina pero en diferentes parcelas, pudiera producir vinos tan diferentes?

Esta es literalmente la orografía de la zona que está detrás de la bodega. Cuando nuestro anfitrión dispuso las botellas y explicó las condiciones de cada parcela, me encontré en un conflicto entre credulidad y escepticismo.
"El terroir de estas colinas y zonas de hondonada es muy diverso, y cada una exhibe sus propios matices singulares. Las colinas presentan suelos rocosos y porosos que contienen esquisto micáceo y gneis, además de basalto en algunos puntos del Heiligenstein. El suelo de la hondonada es un loess fértil con una profundidad de entre 4 y 8 metros. En las zonas bajas adyacentes, hay una mezcla de loess y marga, combinada con suelos pardos y arenosos. La meseta de Gobelsburg, situada al sur del castillo, alberga viñedos asentados sobre cantos rodados y grava transportados por el «Danubio primitivo». También hay una capa superficial de entre 0,5 y 1,0 metro de espesor compuesta por tierra negra, marga y loess." (Fuente: https://www.gobelsburg.at/en/castle/history/)
“RIED” es el equivalente a “Single Vineyard” o “Cru”, un viñedo en una parcela específica. Estos cinco ried muestran de manera precisa su influencia en la personalidad de las variedades Grüner Veltliner y Riesling. Veamos un ejemplo:
Ried Grub (Grüner Veltliner) se encuentra entre el Ried Heiligenstein y el Ried Gaisberg (ambos Riesling). El suelo está compuesto por loess puro, así como por restos óseos de la Edad de Piedra. Es un vino con mucho cuerpo, denso, concentrado y expresivo. Tiene muchas capas de aromas y sabores: peras, cítricos, piña, naranja amarga, algunas notas de salinidad y de humo, eneldo y algo de pimienta blanca, jengibre. ¡Es un vino encantador!
Ried Renner (Grüner Veltliner) se encuentra debajo de las terrazas del Ried Gaisberg (Riesling). Aquí, la estructura del suelo es más profunda y ofrece una mayor capacidad de retención para los vinos. Además del loess, hay una elevada proporción de material de erosión procedente de roca madre. Este vino muestra muchas más notas de mineralidad, la piedra se siente más presente, el vino es más fluido, menos denso, con notas de fruta como manzana golden, melón, flores blancas y notas de miel.
El mundo del vino es hermoso porque nos permite viajar a través del tiempo, de las historias de los fundadores y de los iniciadores de estilos. Bodegas como Schloss Gobelsburg tienen siglos de historias y anécdotas maravillosas. El castillo ha pasado por más de 20 dueños a lo largo de su historia, ha sobrevivido a cambios, abandonos, ocupaciones, remodelaciones y guerras, y sigue fiel a sus orígenes.
Probar sus vinos es casi un deber, si me lo permiten expresar así.
En Panamá, podemos encontrar seis referencias que representan lo que hace la bodega y la zona. ¿Quieres pedirlos o ya los has probado? Contáctanos para más información o déjanos tus comentarios.





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