¿Contiene sulfitos? - ¡No hay problema!

Actualizado: sep 15


Como tantas cosas en la vida, hay situaciones o frases que se hacen populares y se van ganando una reputación que las precede, de modo que se tornan amenazantes o incluso peligrosas. Mejor no caer en ellas, porque si algo pasa, pues fue por la imprudencia de no haber atendido la advertencia.


sulfitos en el vino
Los Sulfitos en el vino

Bien dicen que "el que no sabe, es como el que no ve". Si hemos escuchado que lo natural es lo sano, que la moda es lo orgánico y si la ley obliga a las bodegas a poner "Contiene Sulfitos" en la etiqueta, será por algo, no? "Eso tiene que ser malo!!!".


Hemos escuchado cientos de testimonios de personas que aseguran que el vino les produce dolor de cabeza y culpan a los sulfitos. Los que padecen "flush reaction"; es decir, que se ponen rojos de cara y cuello, también se lo atribuyen a los sulfitos. Quizás, hasta hemos escuchado que son los causantes del calentamiento global. Pero detengámonos a pensar un momento: De dónde salen los sulfitos? Por qué se los agregan al vino?


Debemos partir de la base que los sulfitos o Dióxido de Azufre (SO2) son un subproducto generado de manera natural por el metabolismo de la levaduras durante el proceso de fermentación. También se encuentran de manera natural en regiones de suelos volcánicos.


Si bien el término "sulfitos" o "contiene sulfitos" se asocia inmediatamente al vino, existen multitud de productos del día a día que contienen sulfitos, a saber: vinagres, cervezas, sidras, refrescos, zumos, jugos, salsas, ensaladas, conservas vegetales, aceitunas, encurtidos, carne picada, filetes, hamburguesas, legumbres, frutos secos, gambas, marisco congelado, caramelos, galletas, barritas de cereales, postres dulces, fruta seca y productos con huevo, entre otros.


Los sulfitos son un conservante ampliamente utilizado no solo en la elaboración de vinos sino en la industria alimentaria por sus propiedades antioxidantes y anti bacterianas. Previenen la oxidación y mantienen la frescura del vino. Son un gran aliado para la industria del vino y se convierten en un guardián de su calidad.

Los niveles máximos permitidos de sulfitos en los vinos son:


  • Vinos tradicionales: hasta 200 mg/lt de vino en blancos y rosados y 150 mg/lt en los tintos. Y hasta 300 mg/lt en el caso de vinos dulces.

  • Vinos ecológicos (certificados): hasta 150 mg/lt de vino blanco y rosado y hasta 100 mg/lt en los tintos.

  • Vinos naturales: hasta 20 mg/lt de vino. Esta cantidad no está regulada, pero se espera que los vinos naturales solo contengan los sulfitos generados de manera natural por el metabolismo de las levaduras indígenas (propias de las uvas y no añadidas) durante la fermentación.




Cualquier vino con más de 10 mg de SO2 por litro, deberá incluir el aviso "Contiene Sulfitos" en su etiqueta.





Ya que los sulfitos intervienen en la estabilidad y longevidad de los vinos, elegir vinos ecológicos, biodinámicos, naturales o tradicionales sólo se reduce al gusto del consumidor. Siempre se encontrarán sulfitos en los vinos, ya sean naturales o añadidos. Lo cierto es que los vinos de calidad y larga guarda, siempre deberán llevar más sulfitos para garantizar su contenido en la botella a través del tiempo.


Adicionalmente, se estima que sólo el 1% de la población mundial es alérgica a los sulfitos en los alimentos. Se han realizado múltiples estudios sobre este tema y no existe relación comprobada entre ninguna molestia en la salud y el contenido de sulfitos en los vinos. Más allá de sus beneficios antioxidantes y antisépticos, todo lo demás es especulativo.


Por lo tanto, no le tengas miedo a esta advertencia y ahora que la entiendes mejor, date el gusto de seguir probando vinos sin culpabilidad ni prejuicios!

Aquí te dejo una sencilla infografía sobre los sulfitos.



Cuéntanos tu experiencia con los sulfitos. Déjanos tus comentarios.

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